31 dic. 2008

Notas de


(Primera Nota)

Los Tiempos

Presente
Cuando tenía unos veinte años menos, la llegada de un nuevo año estaba asociada al festejo. Pero es curioso cómo va domando el tiempo o, mejor dicho, el exceso de estancia natural en la vida, porque ya no considero tanto los festejos y a veces caigo en la tentación de contemplar la gravedad que inspira el tiempo. Quizá me hago un poco más vieja cuando pienso en que cada nuevo año puede comenzar con una renovada nada: ¿más de lo mismo?, me suelo preguntar.

La vida se puede describir desde muchos puntos de vista, como el de la biología, el que sobrecoge desde futilidad astronómica o a través de la literatura. Desde el ámbito histórico parece que la vida cuenta poco, porque se convierte en un mero análisis del acontecer humano con pretensiones de objetividad. La vida es un asunto serio del que participa cada individuo. Y, en general, el mundo también lo es aunque no todos los individuos participen en su marcha. Aunque, con ciertos personajes los destinos del mundo no siempre se rigen por entidades humanas sino por individuos.

Pasado
Asturias me parece la provincia más bonita de España, porque integra los pueblos en el paisaje de una forma única. Cuando atravieso sus valles, no puedo dejar de pensar en los humanos prehistóricos -de dos especies diferentes- que por allí vivieron, los Sapiens Neandertales y nuestros ancestros directos S. Sapiens. Los imagino deslizándose ladera abajo, alcanzando una de las muchas praderas junto al Sella, donde “inesperaban” confiados los ciervos para ser cazados. Y pienso en todo lo que dejaron aquellos humanos, cosas e imágenes que nosotros hemos encontrado y ahora observamos y admiramos movidos por la curiosidad; en realidad, una curiosidad que se vierte hacia nosotros mismos. En estos valles suelo hacer el ejercicio mental de saltar desde lo que fuimos entonces a lo que ahora somos, y desde ahora a lo que seguiremos siendo y seremos... Continúo pensando y saltando en el tiempo: ¿cómo, cuándo o hasta dónde?

Futuro
No me siento hecha para recrear el pasado inmediato porque mi vida, constantemente, echa raíces en el futuro, aunque el futuro a veces me caiga encima como una losa. Lo que siento se podría describir como cuando un alpinista coloca un anclaje de pared en un punto por el que todavía no ha pasado, sin saber qué sorpresa esconde la profunda grieta a la que se aproxima.

(Segunda Nota)

El Espíritu

Pioneros de nosotros mismos.
Ha surgido un nuevo turismo, el de la Prehistoria. Según parece vamos necesitando saber más que lo que nos ofrecen el pasado cercano y el presente. Es decir, cada vez más, necesitamos saber de nosotros mismos. No podemos negar que somos unos pioneros excepcionales. Siempre nos ha gustado explorar: un nuevo territorio de la tierra, el espacio exterior, nosotros mismos...

21 dic. 2008

Un Mensaje Universal...

...y el Deseo de Paz que nos permita a Todos seguir Soñando.



Chín, chín, desde la Enterprise.

18 dic. 2008

Hablar de oido.



Desde hace unos días ando enredada entre un revoltijo de recuerdos que salen y entran sin llamar, y creo necesario atenderlos a todos. Lógicamente, los recuerdos me llegan del brazo de alguna conclusión que quedó archivada con ellos. Mal llamada conclusión, mejor digo idea. Conclusión me sugiere "cerrado", "terminado". Al hablar sobre el pasado solemos decir, “entonces llegué a la conclusión...". Pues, no. Prefiero ésto: “ entonces me hice la idea...".
Me gusta la palabra idea; implica cambio y es bonita por fuera y por dentro.
Un día, hace algún tiempo, cuando empezó a cobrar nueva fuerza la teoría de las cuerdas, súpercuerdas y todo ese asunto de las dimensiones extras, se me ocurrió que el pensamiento bien podía ser una nueva dimensión. Seguro que ya lo había pensado alguien y no fue nada original, pero no tengo acceso a todos los artículos y libros publicados ni tengo tiempo. Probablemente, ni falta que me hace. Se me ocurrió en un momento determinado, me quedé más a gusto que el Tato y punto. Bien, pues, hoy, buscando una cita para mi otro blog he recurrido a Karl Popper, uno de mis padres espirituales, y me lo he encontrado hablando del lenguaje como de “una nueva dimensión”. Me ha sorprendido. Hasta hace un instante yo veía el lenguaje como un vehículo gracias al cual transita el pensamiento por nuestro interior y es impulsado al exterior, ya que nos permite comprender, redondear y exponer nuestras ideas.
A partir de ahora tendré que reconsiderar mis concepciones para encontrar una forma de incorporar esta idea de Popper a mi mundo. Menúdo invento el lenguaje.
En fin. Seguramente, somos alcanzados solo por unas pocas ideas a lo largo de nuestra vida, esas que nos acoplan como un guante y entonces creemos que son (nuestra) verdad. Este pequeño repertorio de ideas es la base de nuestro espíritu particular.
A menudo compruebo que, mientras van pasando los años, ellas, las mismas ideas siempre, aumentan con la experiencia o como fruto de la casualidad; porque actúan como enseñanzas que ganan solera con el tiempo al ir agregando nuevas sugerencias y puntos de aplicación, simplemente para seguir creciendo.
Imagen: Google Imágenes.
Popper habla del lenguaje y de más cosas en el "Porvenir está abierto". Metatemas 28

16 dic. 2008

La Estrella del Pastor


Hace escasos días perdí a uno de mis mejores amigos.
El dolor del corazón es muy profundo y a él quedan sometidos los sentidos. El dolor no es un refugio; es un secuestro de la razón.
No hace mucho expresé a otro amigo unas palabras de consuelo, en una circunstancia semejante, con una idea que recordé de Giordano Bruno y que hoy vuelve con insistencia.
Giordano decía que hay que observar a las personas como a las pinturas, fijándose, sobre todo, en la diversidad de gradaciones de la luz, pues el artista se entrega en su obra por completo. Recomienda mucha paciencia para recorrer la imagen, ya que en las zonas más sombreadas y oscuras es donde esconde el artista sus más preciados tesoros, aquello que nunca muestra ni dice a los demás.
No podré ya observar a mi querido amigo en la forma que recomienda Giordano. Aunque, me han quedado infinidad de buenos recuerdos..., y Juan Ramón Jiménez, a quien admiraba muchísimo. Entre éstos he de encontrar una realidad para él, en un futuro que no duela tanto.


Fragmento

Mi corazón oye bien
la letra de tu cariño...
El agua lo va contando
entre las flores del río;
lo va soñando la niebla,
lo están llorando los pinos,
y la luna rosa y el
corazón de tu molino...
...

La luz
de la luna iba nevando
por los montes negros sus
tristezas de lirios blancos,
no tan blancos como tú...


Juan Ramón Jiménez
De "La Estrella del Pastor"

5 dic. 2008

Gente

Hace un par de días me mandó un amigo un correo que incluía una serie de fotografías maravillosas. Al final había un texto en inglés -que no entiendo- y una firma: Howard T. Rainer. (Desconozco si las fotografías son suyas).
Solo pondré unas pocas imágenes - porque son demasiadas-, las que me han parecido más entrañables.











"Me enamoré de las ocas salvajes porque desde un principio yo estaba convencido de que eran personas".

Konrad Lorenz

30 nov. 2008

Faros de Destellos



A lo largo del día, entre una tarea y otra, de éstas que se nos imponen y nos imponemos voluntariamente, me llegan fugaces pensamientos que no alcanzo a desarrollar plenamente por falta de tiempo. Son ideas que surgen como los destellos de luz de un faro, saltando en la oscuridad.
El ritmo de luz de un faro se denomina característica, y ésta se compone de un baile de unos segundos de luz entre otros de oscuridad. Cuando los intervalos de tiempo que dura la luz son más largos que los intervalos de oscuridad, se dice que es un faro de ocultaciones; y cuando sucede a la inversa, se dice que es de destellos. En resumidas cuentas, en la brevedad está el valor. En relación con lo que vivimos, ¿sucederá así también?
¿Qué somos los humanos, faros de destellos o de ocultaciones?
Los genios de la física hablan de la “idea feliz”, como algo que surge en un instante: de repente, son heridos por unos segundos de luz certera entre dos oscuridades monumentales. Después, por lo general y salvo excepciones, el mundo de los humanos progresa.
Eudald Carbonell opina que todavía no somos plenamente humanos porque, según él, el proceso evolutivo de humanización todavía no ha concluido. Estoy totalmente de acuerdo. La verdad, pensándolo bien, no sé muy bien donde estamos, si al principio del proceso o hacia la mitad. Pero parece que el final está muy lejos todavía.
Si hay algo que me resulta molesto es lo previsibles que somos. Me pregunto desde cuándo somos así. Nuestra vida está tan rematadamente estructurada que queda poco sitio para las sorpresas. Una sorpresa para mí es, por ejemplo, una idea nueva. Las buenas ideas suelen ser pequeñas y hay que trabajarlas, desarrollarlas e incorporarlas a la vida de uno; así es como se mantienen a flote, porque de no hacerlo suelen caer en un fondo de olvido.
Estoy convencida de que para pescar algo valioso hay que echar unas redes de agujero pequeño en las profundidades de la mente. Es un ir por la vida rescatando pequeñas porciones de lo que somos, que nos irán conformando como más humanos a medida que las vayamos encontrando.
¿Quién se esconde dentro del genoma humano?
Las buenas ideas, aquellas que surgen como breves destellos de luz entre grandes oscuridades, bien podrían ser “apariciones” fugaces de un potencial nuestro, pequeñas intuiciones del futuro o la visita del sueño de una humanidad más hecha, más madura.
Fotografía: Google imágenes.

23 nov. 2008

Tarde de Temporal

He perdido la cuenta de los días que llevo sin ver el sol. Y de postre, acaba de entrar un temporal. No cunda el pánico. Es el momento de traer algo agradable que levante la moral, con poesía y música.

Una de Antonio Machado:


Tal vez la mano, en sueños,
del sembrador de estrellas,
hizo sonar la música olvidada
como una nota de la lira inmensa,
y la ola humilde a nuestros labios vino
de unas pocas palabras verdaderas.

Y otra de country: Waylon Jennings and Jessi Colter, con Suspicious Minds


16 nov. 2008

Rompecabezas


"Algún día, alguien pulsará un botón y enviará una señal a un satélite que, a su vez, iluminará cinco millones de pantallas desde Albania hasta Zanzíbar. Existe el hardware necesario, sólo hay que programarlo. Si exceptuamoso un pequeño detalle. ¿Qué hay del software? ¿Qué pondremos en todas esas pantallas? ¿Quién lo escribirá? ¿Quién lo dirigirá? ¿Quién lo intepretará? Hay quién está intentando suplantar el factor humano, sustituir el cerebro y el corazón humanos por microchips. Gadgets mecánicos que pueden simular emociones, sueños, risas, lágrimas. Hasta ahora no lo han conseguido. Así que tranquilicémonos. No somos prescindibles. En realidad cuanto más crecen más imprescindibles nos hacemos. Puede que suyo sea el reino, pero nuestros son el poder y la gloria."
(Billy Wilder)
Fotografía: Google Imágenes

8 nov. 2008

Las Manos


Las manos son todo un ejemplo de abnegación y encierran una preciosa historia.
Como todo lo que apreciamos en la Naturaleza, no fueron como ahora las vemos sino que se fueron transformando a lo largo del tiempo hasta alcanzar -quizá no definitivamente- su forma actual. Se fueron adaptando a las nuevas necesidades de supervivencia: si la naturaleza cambiaba, nosotros y nuestras manos también lo íbamos haciendo.
Esta mañana, mientras pensaba, tenía la mirada concentrada en las manos. Y por esa deliciosa afición que tiene la mente a vagar dando saltos de una idea a otra, quizá por una u otra cosa que se nos cruza ante los ojos, he acabado pensando en ellas. Generalmente miramos nuestras manos sin ver que en su interior guardan una larguísima trayectoria, y que tuvieron que esperar durante mucho tiempo para quedar liberadas de la locomoción a cuatro patas y conseguir el mejor de los oficios: algo que hacer y que decir.

Las manos han realizado un largo viaje desde que iniciaron su andadura hace algo más de dos millones de años. En cuanto fueron capaces de pinzar con eficacia, el futuro del mundo quedó decidido y su conquista ya solo sería una cuestión de tiempo. Con motivo algunos antropólogos afirman que el “nuevo uso” de las manos nos hizo inteligentes. Y desde muy temprano debieron de tener su importancia; no hay más que ver la gran cantidad de improntas de manos estampadas en las paredes de muchas cuevas prehistóricas.
Además del servicio que prestan a la extraña forma de supervivencia de la que ya somos expertos, contando con los lenguajes fabricados a propósito para entenderse en circunstancias excepcionales, las manos hablan constantemente con sus movimientos involuntarios. Son un eterno elemento parlante, una prolongación de nuestra mente. Entre ellas reposan nuestro corazón cuando acariciamos a alguien, o el odio cuando las impactamos violentamente en su contra. También nuestro futuro, en este extraordinario Planeta, está en nuestras manos.




A Esteve

2 nov. 2008

Mártires Hojas

Uvas, granadas, dátiles,
doradas, rojas, rojos,
hierbabuena del alma,
azafrán de los poros.
Uvas como tu frente,
uvas como tus ojos.
Granadas con la herida
de tu florido asombro,
dátiles con tu esbelta
ternura sin retorno,
azafrán, hierbabuena
llueve a grandes chorros
sobre la mesa pobre,
gastada, del otoño,
muerto que te derramas,
muerto que yo conozco,
muerto frutal, caído
con octubre en los hombros.

Poema de Miguel Hernández



He encontrado todas las fotografías en sitios que ofrece Google Imágenes.

31 oct. 2008

Meditaciones



He descubierto que se puede dejar de querer a una persona, involuntariamente.
Nunca hablo del amor, es cierto, porque no he encontrado las suficientes palabras en las que me cuajen todos los sentimientos. Hay quien tiene mucha facilidad o sensibilidad, lo reconozco, o mucho acumulado y, generosamente, lo va soltando mientras camina.
Se deja de querer por muchos motivos; pero en mi caso ha sido por realizar alguien un acto malicioso contra otra persona, a quien por cierto no conozco, y su intención es para mí incomprensible. ¡Y presumía de ello, con orgullo! Pues sí; se puede dejar de querer porque, aún conocidos el motivo y empeño que empujaban su actuación, por más que me esfuerce, no los comprendo.

A veces pienso que somos mendigos del amor. Digo mendigos por la forma en que lo buscamos, tan desesperadamente... que su falta muchas veces conduce a la muerte, como si nos faltase el alimento más básico. Como mendigos podemos pedir comida, compañía, amor... somos animales de sangre caliente, es lógico; y cada vez necesitamos más para sobrevivir.

Quisiera encontrar una palabra que contenga esa ausencia del no-querer. Debería existir una expresión contraria a querer que no tenga que ver con el odio, la indiferencia ni comparta raíz siquiera. Si lo contrario de maldad es bondad, lo contrario de malicia será buenicia. Y para no-querer.... preciso de una palabra -una metáfora quizá- que me sirva para nombrar esa... “cosa”.

Creo que la corona a la mendicidad humana se la voy a poner a la comprensión: comprender a otros y ser comprendidos.
No pido pan. No pido amor. Solo pido Comprensión. Hoy es mi reina.
Fotografía: web

28 oct. 2008

Lecturas Mediterráneas


"Mi primera obra literaria fue una descripción de "un día de campo", tema de examen de mi tercer año de estudios en el colegio de los Jesuítas de Orihuela. Gané el primer premio, una medalla de plata.- Al siguiente curso, el P. Bernal comentando el anterior me dijo que no me vanagloriase de aquella recompensa porque se me había concedido por equivocación.

No sé cuál de mis libros prefiero, todavía está muy cerca de mí el último..."


Así se expresaba Gabriel Miró en su autobiografía, un hombre para quien cada día era el primer día de su vida de escritor, y cada cuartilla la primera que escribía.
De salud delicada, sensible y minucioso, introvertido y melancólico, innovador y original, este escritor alicantino que afirmaba "al empezar un libro no me propongo nada" era un mago de las palabras.
Sus obras se caracterizan por un riquísimo léxico y sorprendente adjetivación. Para él las palabras no tenían que decirlo todo sino "contenerlo todo".
Entre todas sus obras, elijo "Las Cerezas del Cementerio", novela con la que según los expertos entró en la madurez literaria, "Nómada", historia en la que (cómo no) aparece un Faro y "Libro de Sigüenza".

De las Cerezas del Cementerio traigo un evocador paisaje, para mí muy familiar:

"Los berruecos, oteros y gargantas de los cercanos montes hacían umbrías, y su misterio bajaba torvadamente sumiendo el princpio de los llanos. El riego de sol penetraba en el humo de las tinieblas, y bajo la quieta blancura producíase un alborozo de oro que resucitaba el verdor de los árboles y prados; muy remota, brillaba tendida la grandiosa espada de mar.

Imagen: Google imágenes.

22 oct. 2008

Evolucionismo Trasnochado

Encontrábame esta tarde estudiando, cuando en uno de los textos aconsejados por la Facultad para una asignatura me he topado con un fragmento que, si al principio ha despertado mi sorpresa, al final me ha hecho estallar en carcajadas.
El capítulo en cuestión trata de dar una visión histórica de las investigaciones en el Arte Prehistórico y analiza el contexto ideológico de una época determinada en España.

He puesto el fragmento prácticamente entero pues me parece que no tiene desperdicio.


"En 1875, durante la Segunda Cuestión Universitaria, Augusto González de Linares, traductor de Darwin e introductor del darwinismo en España, fue separado por el marqués de Orovio de su cátedra de la Universidad de Santiago tras una fuerte polémica con los sectores más integristas de la ciudad.
Estas posiciones fundamentalistas no desaparecieron con el siglo XIX. Curiosamente, aún después de la aceptación “oficial” de Altamira (1902) los estudios sobre Prehistoria antediluviana estaban “mal vistos” en los ambientes más conservadores por su supuesta interferencia con la narración bíblica. Incluso en 1923 una mediación del equipo investigador que se encontraba trabajando en la famosa cueva de Santillana del Mar, que integraba o contaba con el apoyo tanto de sacerdotes (H. Breuil, H. Obermaier) como miembros de la nobleza de reconocida ideología católica (conde de la Vega del Sella, duque de Alba), evitó una condena expresa del evolucionismo por parte la Santa Sede, condena que, a no dudarlo, hubiera influido negativamente en la posterior implantación de la Prehistoria en España.
Sin embargo, ni siquiera todos los religiosos estuvieron a salvo de represalias: en 1924 Jose Miguel de Barandiarán vio relegada su labor en el Seminario de Vitoria tanto por cuestiones ideológicas, en las que se reflejaba la actitud de una parte de la jerarquía religiosa crítica ante el hombre prehistórico, como por la actitud de una clase política que sesgadamente ligaba el estudio del pasado vasco con el separatismo. Como consecuencia de una prohibición expresa de sus superiores, la sede de Eusko-Folklore debió dejar el seminario para instalarse en la Escuela de Arte y Oficios de la capital alavesa.
Pese a la dedicación al Paleolítico de profesionales tan poco sospechosos de heterodoxia política como Julio Martínez Santa-Olalla, la posguerra española no llegó a superar el miedo al “mono” y tanto en los textos como en las exposiciones académicas se pasaba de puntillas sobre cualquier tema que pudiera rozar, por remotamente que fuera, el discurso creacionista (Moure Romanillo, 1996a).
Cuando en los años 70 ejercíamos la ardua labor de doctorado y “penenariaje”, el órgano de expresión de un grupo político no precisamente progresista expresaba aún su más que vehemente escándalo e indignación porque desde la Universidad se explicase el “evolucionismo trasnochado y ateo”. Personalmente sé lo que es un ateo trasnochador, un evolucionista trasnochador, un trasnochador evolucionista y un ateo, pero lo del evolucionismo trasnochado y ateo nunca he llegado a entenderlo en la profundidad que sin duda merece. He de reconocer, sin embargo, que a algunos de los actuales catedráticos de Prehistoria, el tema proporcionó materia para muchas risas durante los merecidos descansos en nuestras excavaciones en las cuevas cantábricas y que, sin duda, aquellos ratos y otros mejores contribuyeron a nuestra recta educación y crianza. (...)."




Acostumbrada a la seriedad o la objetividad o la asepsia (o como quiera que se llame) de esta clase de libros, encontrar esto, como digo, me ha sorprendido gratamente.
Hasta el próximo eterrizaje.

Dato bibliográfico: Arqueología del Arte Prehistórico en la Península Ibérica, de Alfonso Moure Romanillo. Proyecto Editorial: Arqueología Prehistórica. Editorial Síntesis. 1999. Fragmento: Páginas 37, 38 y 39.

14 oct. 2008

El Fundamento Ideal de la Vida

Hoy es el primer día del curso. Mañana empezaré a estudiar y, quizá, ya solo podré Bailar con Lobos.
Estaba organizando la estantería de las asignaturas, cuando he encontrado un librito que perteneció a mi padre sobre comentarios de textos históricos. Como ya no me va a hacer falta, me he decidido a retirarlo, no sin antes acariciar por última vez alguna de sus páginas. En la ochenta, abierta prácticamente al azar, he encontrado: "Costumbres de los pueblos norteños", de Estrabón. Y he picado, claro.
Dice así:

"Las mujeres cultivan la tierra; apenas han dado a luz ceden el lecho a sus maridos y los cuidan. Con frecuencia paren en plena labor, y lavan al recién nacido, inclinándose sobre la corriente de un arroyo, envolviéndolo luego.
Tales rasgos denotan cierto salvajismo en sus costumbres; más otros, sin ser propiamente civilizados, no son, sin embargo, salvajes. Así, entre los cántabros es el hombre quien dota a la mujer y son las mujeres las que se preocupan de casar a sus hermanos. Esto constituye una especie de ginecocracia, régimen que nos es ciertamente civilizado."

Me ha hecho gracia. Estrabón, se fijó en las "extrañas" costumbres de los indígenas de la Penísula Ibérica y destacó lo más chocante respecto a sus propias costumbres y mentalidad. Pero después he pensado sobre las diferencias entre unos pueblos y otros, y esa mala constumbre que tenemos de distinguir a unos de otros, como más o menos civilizados. En concreto, el término salvaje, referido desde la civilización, es el que me resulta molesto.

La idea que tenemos ahora de lo que se hacía y consentía hace unos treinta y cinco años en nuestro propio territorio, es decir, casi ayer y aquí mismo, nos parece una barbaridad, una "salvajada impropia de seres civilizados". Dentro de otros tantos años, cosas que ahora parecen "normales" y que se consienten, recibirán la misma calificación. Los más jóvenes quizá están exentos de apreciar esto; pero cuando se lleva cincuenta años sobre la faz de la tierra, o más, y una/o se resiste a adoptar modelos estándar de pensamiento y obra, tiene la sensación de que se va avanzando, sí, pero con marcha de caracol.

He encontrado, en otro libro, un fragmento que subrayé cuando lo leí. (En casa me reprenden por marcar los libros, pero me resulta muy útil y lo sigo haciendo). Es de Erwin Schödinger, de su obra "Ciencia y Humanismo", y está aplicado "a cualquier profesor de universidad, es más: a cualquier escuela del mundo". Me gusta especialmente:

"No perdáis nunca de vista el papel que vuestra disciplina particular tiene en la gran representación de la tragicomedia de la vida humana; mantened el contacto con la vida, no tanto con la vida práctica como con el fundamento ideal de la vida, que siempre es mucho más importante; y mantened a la vida en contacto con vosotros. Si no podéis -andando el tiempo- decir a cualquiera, lo que habéis estado haciendo, vuestro trabajo ha sido inútil".

(Y, ahora, voy a buscar una fotografía).

Es de la Nasa.

Saludos, desde la Enterprise.

12 oct. 2008

Inquietudes



Parto de la idea de que la simple observación de una cosa puede alterarla. Es el Principo de Incertidumbre, enunciado por la Física: medir implica interactuar, lo cual impone una (cierta) alteración.

Me siento a gusto con la idea de incertidumbre, y de momento sigo pensando que se puede convivir con ella sin que duela. La incertidumbre, algo tan inmaterial presidiendo la realidad, resulta tan tangible que nos conduce a inventar un consuelo, también inmaterial, que lo compense: la esperanza. Los humanos no nos enfrentamos a la incertidumbre; nos defendemos de ella, cosechando esperanzas.

Constantemente, me pregunto: ¿por qué esa necesidad de atesorar seguridades? ¿Lo hemos aprendido sistemáticamente o lo llevamos en nuestros genes? ¿No serán invenciones que se nos están volviendo en contra? ¿Qué valor de supervivencia encontró la evolución en las seguridades? ¿Son una solución evolutiva (una intuición) todavía a medio camino?

Confieso que concibo la tan famosa esperanza como un proyecto al que nos hemos acostumbrado. Puede encontrarse o perderse. Merece la pena buscarla, pues puede albergar un sueño que habrá de encajar en nuestros deseos. Nos sentimos obligados a conservarla, aún sin saber qué rostro va a tener. La esperanza es, por ejemplo, un eficaz salvavidas: cuando lo hemos perdido todo, solo nos queda ella. Puede vestirse de múltiples maneras ya que es un tesoro versátil que copulará con nuestros anhelos. Y en un futuro inspirado por la realidad, dependiendo de nuestro empeño o de la fortuna, la esperanza dará sus frutos. Mantenerla siempre cerca parece ser un saludable ejercicio de higiene emocional.

La esperanza, me parece a mí, no deja de ser un pedazo de futuro al que accedemos de forma semi-inconsciente, creyendo merecerlo. A medida que se van cumpliendo los deseos, las esperanzas van modificando su campo de acción según las nuevas necesidades que vamos adquiriendo.
En definitiva, la esperanza va asociada al bien propio, a que las cosas nos salgan “bien”, según aquello con lo que nos comprometemos. Con esperanzas bajo el brazo, ya más tranquilos, nos sentamos en el mundo como con el pan "casi asegurado" y convencidos de que permanecemos activos.
Sin embargo, no puedo olvidar que la esperanza es uno más entre los proyectos de futuro que pueden ser infieles a mi sueño. Porque, dentro de la dinámica universal, un sueño es solo una bella construcción imaginativa que juega al escondite, mientras mantiene sus raíces hundidas en el presente .
Fotografía: de Google imágenes (seguramente tiene autor, pero no lo recuerdo).

7 oct. 2008

Devoradores de Estrellas

Hoy es uno de esos días. Un día reflexivo. A veces pienso que la mente tiene recursos para impedir que sigan entrando los datos de la experiencia diaria. Y no es un mal día: el paisaje está contagiado del color de las nubes; a pesar de ello, es un día luminoso.

Recuerdo una noticia de hace unos pocos meses, en la que el presidente de una organización en favor de la caza dijo que ésta era necesaria y beneficiosa porque contribuía a mantener el equilibrio demográfico de determinadas especies. Aunque parezca increíble, mucha gente aplaude esta "brillante" afirmación. Reconozco que me invadió la rabia: hemos atropellado el planeta de manera salvaje, el espacio que ha quedado es ridículo y hablan de “equilibrio”. ¿Qué equilibrio?

Me quedé estupefacta el día que escuché que los toros de lidia se crían y están “diseñados” para la plaza y por ello no sufren. Otra perla: que de no ser por las corridas de toros no existiría la raza. ¡La Raza! El Toro de Lidia: la Raza Preparada para ser Torturada hasta Morir. Cuando oigo estas cosas, inevitablemente, me acuerdo de Nerón por cuya mente quizá también cruzó la idea de criar y adiestrar cristianos para el espectáculo de Roma. Me pregunto: ¿dónde está el límite al sufrimiento ajeno, ya sea animal o humano? Lo peor -me parece a mí- es que en estas actitudes hay “normalidad” y “folklore”; “institución irracional”, al fin y al cabo, cuando se afirma que otro ser, humano, toro o ciervo puede estar diseñado para el disfrute de particulares y masas a través del sufrimiento, la indignidad y la muerte. Preciosos elefantes con colmillos de marfil; infortunados visón, oso, zorro, chinchilla, foca, ciervo... que adornan los cuerpos humanos y sus casas. ¿Acaso un abuso de fuerza no se califica como cobardía?
Palabras en alza: adornos, lujos, presunción, "necesidad"....
Palabras a la baja: compasión, reflexión, respeto...

No hace mucho asistí a un entierro. Desde el principio de la ceremonia, el silencio dentro del cementerio resultó sobrecogedor. Creí sinceramente que las mentes de los allí presentes se hallaban sincronizadas en un un mismo pensamiento, o sentimiento. Pero, nada más oírse rascar la losa al cerrar la tumba, cesó el trance y me sobresaltó un alboroto: uno que grita, ¡vamos a tomar los vinos!, avisa a Fulano, que vamos delante. Y otro, ¡aquí al lado hay romería y reparten un plato de fabada gratis....! Entre tanto, quizá ajenos al fracaso humano del momento, los desconsolados aparecían y desaparecían entre el alegre ramaje vestido de domingo. Estoy segura de que los infelices luchaban por huir.
De regreso a casa, pese al intenso sol y los veintiséis grados de temperatura, me oprimía el frío.

Llueve mansamente; como si al caer, las gotas de agua se fueran durmiendo. No, no es un mal día..., mientras pienso que sufrimos un contagio y nos hemos sincronizado para hacer prosperar un peligroso absurdo, también mansamente, hasta quedar plácidamente dormidos en él.

Dama Durmiente



Dama Durmiente, de Hal Saflieni. Malta.

5 oct. 2008

La Angustia del Rey Salomón.

Desde Venus

Hace un par de días me llevé una grata sorpresa: encontré recién editada la última obra escrita por Emile Ajar, el pseudónimo de Romain Gary, uno de mis autores favoritos.
Como de costumbre, no me resistí a la tentación de comprarla.
La lectura del libro va a ser compartida con un buen amigo que vive a casi mil kilómetros de aquí, quien ha tenido que encargar su ejemplar por no encontrarlo todavía disponible. De modo que no puedo empezar a leer el libro. Reconozco que he hecho un poco de trampa, y anoche leí hasta la página treinta y cinco.
Pero fue una lectura muy rápida, quizá no se note...
La Angustia del Rey Salomón, escrita en 1979, es una historia de amor y soledad.
La novela, centrada en la figura de un anciano -Salomón- de más de ochenta años, muestra el combate de un hombre ante las percepciones de su cercano final. Es un hombre que nunca ha perdido a nadie y, por ello, Salomón colecciona vidas.
El narrador es un joven e inocente taxista que, al conocer casualmente al anciano, se verá implicado en el debate con el que inevitablemente se manifiesta la existencia.
No faltarán los guiños del autor a sus propios compromisos y luchas personales con la naturaleza, la ciencia, la historia o la injusticia, sazonándolo todo con unas dosis de humor.
Creo que Gary debió de estar muy atento a las clases de la vida. Me produce calma, por esto me gusta tanto. Transmite una paz soñada; la que, pese a todo lo que nos afecta y acecha, no debemos perder nunca.
Como no puedo seguir leyendo, tampoco puedo decir mucho más. Bueno, sí; si puedo decir algo: Gary es, en efecto, un autor de contrarios. Analiza y expone la tragedia sin hundir al lector en la desesperación. Introduce en las inquietudes y es un hábil transmisor de entusiasmo.

17 sept. 2008

Mente en Construcción.

Un modo de preparar el futuro es -quizá- poner algo de orden en lo que nos rodea. Esto es, precisamente, a lo que me dedico estos días, antes de que vuelva a empezar la actividad de invierno. He empezado por organizar los libros y no puedo evitar detenerme cada poco: cada título me abre otros mundos. A este paso, no terminaré nunca.

Desde hace mucho he defendido la idea de ir por la vida con mentalidad de principiante, por lo menos en lo que a mí concierne. Cuando era una adolescente, la palabra principiante era algo así como un insulto, porque señalaba a la inexperiencia o a la ignorancia. Unos años después, ya fuera del dominio familiar y con la vida asegurada, fue todo un descubrimiento. A partir de entonces siempre me he definido como una principiante; así, con divertido orgullo.

Hace un par de días, sin embargo, durante la expedición librera de andar por casa que me propuse, como decía, para "poner orden", hice parada y fonda en un librito de Bruguera que compré en el ochenta y cuatro, cuando vivía en Madrid. Dentro estaba la ficha de compra, sujeta con clip ya roñoso: Librería Nebli, Serrano 80, pesetas 325. ¿Seguirá existiendo?

Es un obra de T.S.Eliot, "Notas para la definición de la cultura". En esa época, el título me daba igual. Evidentemente, lo que me atrajo fue el nombre del autor. No lo leí entonces; ni siquiera lo ojeé. Me limité a colocarlo en la librería, como un tesoro, por supuesto, pero nada más. El caso es que no salía de casa sin echar en el capazo un libro, porque dentro de mi recién estrenada mentalidad de principiante habitaban ya el amor y culto por los libros. Ahora, las doloridas cervicales no me permiten llevar bolso; de modo que el libro lo llevo en la mano. O en el corazón, que también vale.

Bueno, a lo que iba. No me puedo despegar del libro. Tiene sentido, porque como ahora estoy estudiando culturas me ha hecho el tilín que no me hizo en el 84.

El capítulo 3 empieza así:

"Un tema constante en este ensayo es que un pueblo, para que florezca su cultura, no tiene que estar ni demasiado unido ni demasiado dividido. Un exceso de unidad puede deberse a la barbarie y desembocar en la tiranía; un exceso de división puede deberse a la decadencia y desembocar igualmente en la tiranía: ambos excesos obstaculizarán el desarrollo de la cultura."

La introducción del libro empieza con una cita de Lord Acton, (ya he ivestigado un poco sobe él):

"Creo que nuestros estudios deberían carecer de cualquier cosa menos de propósito. Uno tiene que aplicarse a ellos con castidad, como a las matemáticas".

No voy a entrar en si estoy de acuerdo o no lo estoy. Tampoco me quedo únicamente con la sensación de entender el fragmento. Incidiré, sin embargo, en que me satisface que me interese; por lo tanto, a la idea "mentalidad de principiante" he de añadir un nuevo matiz: " en construcción".

Mentalidad de principiante en construcción.(Y ahora que venga un filósofo y me lo explique).

14 sept. 2008

Cuaderno de Bitácora

¡Cuánto tiempo!

El estudio me absorbe por completo y los meses caen sin darme cuenta. Parece que el estado de ánimo permanece ajeno al tiempo, lo que no viene tan mal porque tampoco hay tanto. Es cierto que sufro en época de exámenes, pero estoy disfrutando muchísimo.


Durante los breves descansos que me tomo -cuando hace bueno salgo fuera y si llueve miro a través de la ventana- observo la vida desenvolverse al margen de las calles, los coches y las personas atareadas, para vagar mentalmente entre las hazañas humanas que me tienen ocupada todo el día. Esta es una de las muchas ventajas de vivir en el campo: la vida urbana pasa a formar parte de un ligero recuerdo para entrar de lleno en la ficción. El estudio de la prehistoria no es menos responsable, pues desborda la imaginación y multiplica la sensación.


Estoy haciendo muchos descubrimientos y me están sirviendo para abundar en lo antes aprendido con la Física, la Filosofía o la Literatura (y la experiencia, claro). Son como variaciones sobre el mismo tema; hay que volver a empezar para ir integrando lo nuevo y llegar a una mayor profundidad. Así, las mismas ideas se me van redondeando y completando.
Y lo que me anima es que esto parece no tener fin. Una vez más me confirmo a mí misma que no hay verdades absolutas. Que la verdad es una idea que se persigue durante toda la vida, pues cambia constantemente: no hay tiempo suficiente más que para una soñada cercanía, si esto es posible.


Puede parecer que estoy muy segura de lo que afirmo aquí, pero no es cierto. Las ideas son productos humanos y los seres humanos estamos sometidos a constantes transformaciones. De modo que tengo en cuenta que solo son seguridades útiles y puntuales, que solo pueden funcionar durante algún tiempo.


Hace muchos años apunté una frase que me llamó mucho la atención, aunque no cuajó del todo; qué cosas, ahora me viene a la cabeza cargada de sentido. La escribió Kafka en su Diario:

“Cuando me pongo a escribir después de un cierto tiempo, atrapo las palabras como si las sacase del aire vacío. Cuando consigo una, solo la tengo a ella y todo el trabajo empieza de nuevo desde el principio”.

Saludos desde la Enterprise.


8 may. 2008

Ser natural: una pose demasiado difícil.



La Tierra es insultada y ofrece sus flores como respuesta.
(R. Tagore)


La Naturaleza está repleta de pensamientos que no tuvo nunca la experiencia.
(L. da Vinci)


Ser natural es una pose demasiado difícil.
(O. Wilde)


En la Naturaleza, la mejor política es ser lo más conservador posible.
(Werner Heisenberg)

Fotografía :Web

25 abr. 2008

Hermano mío


El ser humano lleva años buscando vida extraterrestre, o soñando con encontrar seres inteligentes humanoides con quienes comunicarse, intercambiar inpresiones o tecnología. Supongo que habrá una parte de curiosidad y otra de no se me ocurré qué. Cuando nos los pintan como vistantes de nuestro planeta, siempre son mucho más avanzados que nosotros; lógico, puesto que han podido llegar hasta la Tierra.
Sin embargo, no hace falta ir tan lejos para conocer a otra especie diferente -humana, para más señas- que, en un momento muy largo de la historia, ha sido contemporánea nuestra: Neandertal (Homo Sapiens Neandertalensis). Siempre estuvieron junto a nosotros.
Años atrás se los calificó casi como bestias, por esa maldita constumbre humana de comparar todo y a todos con un patrón estándar. Habría que ver el estado de desarrollo que tenía Homo Sapiens a secas, hace entre 200.000 y 28.000 años. (A juzgar por lo traviesos que somos ahora, imagino que éramos unos impresentables).
Nuestro hermano Neandertal no vivió lo suficiente para demostrarnos su inteligencia, su mundo simbólico o sus capacidades abstractas. Ahora, su rastro -un tesoro- lo pone a nuestro lado en tiempo, espacio y dignidad. Ya no es una especie desprestigiada. Hoy es una especie apreciada y especialmente mimada por los arqueólogos.
Traigo aquí un reportaje fotográfico precioso del País Semanal.


Dejo también el enlace a un artículo muy bueno (País Semanal) que, aunque es un poco largo, a los más interesados en el tema les podría gustar. (También estoy pensando en aquellos a los que se les escapó el artículo, como me pasó a mí; tiene fecha de del 13 de abril y me enteré varios días después).


Artículo

Saludos estelares.

24 abr. 2008

Nombre Propio: Si


Si


Si yo fuese la brisa gritaría al aire, ¡no pares!, con voz de cachorro.
Al árbol -le diría-, no te vayas tan deprisa;
a la vida, no te retuerzas.
Y al huracán: ¿no quieres llevarte más flores?


Si fuese bacteria me multiplicaría dividiéndome.
Si fuese un mundo cojo..., a la vida pido que tartamudee
Y si fuese e elevado a x, me sería indiferente integrarme.
.
Si la noche fuera un traje,
suplicaría al mar que no vista a la senda de la Luna.
Aunque, si yo estuviera en la noche,
a las niñas del cielo pondría motor,
¡y que jueguen en los alojamientos del polvo y la arena!
Pero, si habito un hijo del Universo,
a su Parodia -exijo-, ¡que me invente más sueños!


Fotografía: procede de Internet, (el mundo de Ki).

23 abr. 2008

Poemario Estelar

Fotografía de Serge Brumier


209


LA MÚSICA


En la noche tranquila

eres agua, melodía pura,

que tiene frescas -como nardos

en un vaso insondable- las estrellas.


Juan Ramón Jiménez
( Piedra y Cielo, 1917-1918)

Don Juan Ramón tenía sus rarezas; tal es así que cuando Zenobia Camprubí, su mujer, recibía en casa a otros poetas de la Generación del 27, que iban a buscarlo, si no le apetecía ver a nadie, él pasaba por delante de la puerta abierta portando un biombo tras el que se escondía para evitar ser visto.

21 abr. 2008

Ecumené: un sueño invencible.


Hacia la Ecumené. Unificación del mundo.

Éste es el título con el empieza un epígrafe en el libro de texto (árido, y me quedo corta) que tengo entre manos, sobre Alejandro Magno. No sé si sería capaz de expresar las sensaciones y emociones que he experimentado mientras leía el capítulo. Me ha sorprendido, por otra parte, el apasionamiento al que se ha entregado la profesora que lo ha escrito, Pilar Fenández Uriel.
Creo que empiezo a comprender la fascinación que produce su figura.

Cuatro figuras históricas, de momento, han quedado varadas en mi orilla: Leónidas de Esparta, Alejandro Magno, Aníbal Barca y Atila, el rey de los Hunos. Y he conseguido hacer invisible el matiz hostil que representan, para dejarme mecer por los sueños que recreaba cada uno. Diferían en su objetivo y, seguramente, algún experto sabrá encontrarles la convergencia; yo no he podido -tadavía- ni sé si lo conseguiré.

A la vida se la puede vencer, pero no a un sueño; por eso me atrae la figura de Alejandro Magno: en su sueño existía una fórmula que pertenecía al futuro, pues en la metáfora de sus números aún brilla una idea: Libertad.
Saludos estelares para todos.

20 mar. 2008

Saludos Estelares

Hago un descansito para asomarme por aquí.
Los exámenes me fueron muy bien.
Aprobé todo pese a los muchos nervios y a que la memoria ya no acompaña tanto como antaño.
En mi travesía he encontrado a un colega y no he podido resistirme a traer la fotografía.
Y ahora me vuelvo con los libros, apuntes, resúmenes y demás histerias.
Un saludo desde la Enterprise.Fotografía: Nasa

27 ene. 2008

Cuaderno de Bitácora


Fecha estelar: final del primer cuatrimestre. Época de exámenes.
No he contado que este año me he matriculado en la Universidad, en la carrera de Historia.
Acostumbrada como estaba a las asignaturas de ciencias, no podía imaginar que el estudio de la Historia ocupase tanto tiempo. Desde que empezó el curso no he levantado cabeza; aunque, la verdad, estoy disfrutando de lo lindo.
Me despierto por la mañana y la primera palabra que me viene a la cabeza es el nombre de un rey mittanio, una batalla o un yacimiento del Magdaleniense.
Queda una semana todavía; después haré un aterrizaje por Alicante, que ya me lo voy mereciendo.
Agradezco mucho vuestras visitas.
Un abrazo desde la Enterprise.