15 abr. 2007

La Propiedad del Destino

Una Visión de la Dinámica del Universo




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1

Con los gustos educados,
y domados ya los actos, por la costumbre,
camino a través del sentimiento,
buscando motivos que añadir al corazón.
Y mi corazón, culpable de inocencia,
se agita en su pulso, crece en otra orilla.
Y no caigo en la trampa:
es la Necedad, y no el amor,
quien me atormenta,
al advertir que una lágrima,
poco importa.

***

2

Con la imaginación desamparada,
y rendida ya la voluntad, a la diáspora,
navego a través de los sueños
buscando razones que nutran el entendimiento.
Y mi mente, culpable de rebeldía,
se aferra a su dueño, un lugar en lo cierto.
Y doy caza al farsante:
es la Bestia, y no un fracaso de la mente,
quien me causa daño,
al comprender que lo valioso,
apenas tiene precio.

***

3

Con los sentidos rendidos a la belleza,
y los instintos ya, criaturas talladas,
viajo a través del conocimiento
buscando la cordura que fecunde el futuro.
Y mi cuerpo, reo de vida,
reclama su aventura, una morada en otra existencia.
Y se detiene en la frontera:
es el Universo, y no otra promesa,
quien con su dictado me somete;
siente el cuerpo que, en lo esencial,
le es indiferente.

8 comentarios:

Dani Moscugat dijo...

Es tremendo poema este que nos escribes. La búsqueda del conocimiento a través de las estrellas, nos guiñan de un modo cómplice cuando es el corazón quien mira a través de nuestros ojos.
Saludos moscugaéticos.

Miguel dijo...

Jo Hipatia... Madre mía qué poesía.
Vaya...

Saludos desde el Olimpo al que me han arrastrado tus versos. Uf

Hipatia de Alejandría dijo...

Hola, Moscugat y Miguel:
Veo que el poema impresiona; a mí me produjo una sensación curiosa pensar esto. Me voy a explicar un poco. Os ruego que me disculpéis, porque voy a hablar de mí; la poesía habla de su autor, o el autor se expresa a través de ella, tanto da; lo que ocurre es que, al ser los versos concreciones de un sentimiento o una sensación, puede resultar demasiado contundente. Intentaré ser breve.
Siento una gran curiosidad por las manifestaciones de la Naturaleza; de ahí mi afición a la Física, la Cosmología... etc, y el ser humano.
Y me gusta imaginar cómo sería mi pensamiento de haber nacido en un mundo sin las creencias de éste.
Por eso hablo de "encontrar un lugar en lo cierto", como una forma de pensar menos contaminada, más pura, que me haga sentir que me acerco a la verdad. Y cuando hago referencia a "una morada en otra existencia", me estoy acercando a la filosofía de Star Trek, donde ya no existe el dinero, ni las injerencias en otras culturas: se tiene un gran respeto por ellas y se evita contaminarlas.
Si habéis visto algo de estas series podréis comprender a qué me refiero. Se trata de un sueño en el que el mundo es mucho mejor. Las personas creyentes tienen la Revelación de la Biblia, el cielo o el paraíso; en definitiva, un mundo mejor fuera de este valle de lágrimas. Yo tengo el futuro; un mundo mejor fuera del mismo valle, al que intento acercarme con el pensamiento, la cosmología, la física, la arqueología, la literatura... y la Enterprise.
Muchas gracias por estar aquí.

FRAC dijo...

Yo no disculpo que hables de ti, al contrario, agradezco que lo hagas. Leí el poema y me abstuve de comentar, -a pesar de que me pareció haber captado su esencia-, porque antes quería conocerte un poco mejor. Por eso, he leído algunos de tus posts desde el inico del blog.
Ahora ya puedo comentar con más o menos conocimiento, sí, Hipatia, ese conocimiento que ha sido para ti (y también para mi) una razón de ser y de estar. Un agarre.


"La propiedad del destino" me parece una declaración de principios. Los comparto todos, excepto el de la culpabilidad. Un corazón no es culpable de nada. Siente, y por eso late. Más o menos, ocurre lo mismo con la mente que piensa y acierta o desacierta, sin por ello estar obligada a cargar con las culpas. Yo prefiero apelar a las responsabilidades.

La filosofía de Star Trek puede parecer una utopía, pero un fututo respetuoso será, tal vez, el único posible para nuestra especie.


Recibe mi más cordial abrazo.


(Me acompaña la música de Los cuentos de Hofmann que se me ha pegado como recuerdo de lo leído)

Hipatia de Alejandría dijo...

En efecto, Frac, se trata de una declaración de principios, en toda regla; y como tal asusta un poco.
Al cumplir los 27 años, más o menos, me dije un día, "mi reino no es de este mundo"; entonces creí que, tras este golpe de lucidez, ya no quedaría nada más por descubrir: la osadía de la ignorancia, propia de la juventud. Desde entonces, cada vez que hago un descubrimiento nuevo pienso (con cierta inquietud) que puede ser el último. Pero no es así; cada misterio desvelado abre una posibilidad al siguiente.
Vivir, con la sensación de soledad que otorga la conquista de conocimiento, es duro, pero es fascinante; y también es fascinante llegar a vieja diciendo como Feynman: ¡ojalá lo supiera!. Gracias Frac, por tu visita y comentario.
Besos desde la Enterprise.

FRAC dijo...

Cuánto le temo a los golpes de lucidez!!!

Dices, "Cada misterio desvelado abre una posibilidad al siguiente... " sí, claro, y a otro y a otro y...
...y si seguimos así habremos aceptado, incluso sin querer, la naturaleza fractal de nuestras existencias. ¿Es una osadía pensar así?

Otra pregunta, ¿pq la conquista de conocimiento te otorga sensación de soledad?


De nada, es un placer viajar en la Enterprise.


(Aprovecho para decirte que al leer "Un regalo de dignidad" tuve que parar un par de veces, y tomar aire)
Bye!

Hipatia de Alejandría dijo...

Hola Frac:
Te contesto primero a la segunda pregunta.
Desde que nacemos, con la educación, nos lo dan todo hecho y pensado. Dentro de esta educación hay todo un sistema de seguridades, una serie de fórmulas, que incluyen preguntas tipo, con respuestas estándar, que afectan a nuestra forma de pensar y de actuar. Casi todos nuestros gustos y preferencias están orientados, de acuerdo con el entorno o la sociedad en la que nos hemos desarrollado.
Y lo "normal" es no cuestionarse que pueda ser de otra forma.

La observación, el estudio y la reflexión (y, por supuesto, una naturaleza inquieta y curiosa, que no se conforma con lo primero que oye o encuentra) nos van quitando seguridades; así nos vamos dando cuenta de que no es tan fácil encontrar respuestas definitivas, y que solo podemos llegar a conclusiones provisionales sobre el mundo. Las respuestas son provisionales, pero son un buen soporte para abordar la siguiente cuestión. Por supuesto, me refiero a respuestas o conclusiones que se acercan a lo que consideramos como verdad.
De modo que, cuanto más te adentras en el conocimiento (aparte de darte cuenta de la ignorancia en la que se está sumido, como dijo aquél) más te vas alejando del sistema de seguridades y vas comprendiendo lo solos, indefensos e insignificantes que estamos y somos. Sin seguridades, sin asideros, a merced del tiempo, zambulléndonos en el futuro... En el fondo, cada uno de nosotros solo cuenta con el entusiasmo y los sueños, que no siempre son fáciles de compartir: un perro verde puede entender a otro perro verde; ¡y éstos no salen de debajo de las piedras!

Ante la alegría o el alivio de encontrar alguna idea que coincida con uno mismo -en este caso nos sentimos propietarios de nuestra verdad (o la sentimos cerca... durante un tiempo-, hasta que nos asalte una nueva, que venga a añadir algo a la idea anterior y nuestra verdad vuelva a moverse en alguna dirección)-, se impone el sentimiento de soledad por no poder contrastarla o compartirla fácilmente con alguien receptivo.

Con respecto a la primera pregunta, se puede deducir de lo anterior. ¿Es una osadía? Pues bajo mi punto de vista, no; porque estoy ávida de oír, leer y aprender cosas nuevas; tanto ideas, como sensaciones. Pero, dentro del sistema inercial que hemos creado, donde no interesa dar un mísero acelerón que provoque un cambio significativo, sí puede ser una osadía.

Bueno, no sé si he conseguido explicarme bien. Entrar de lleno en los sembrados filosóficos, sin querer extenderme demasiado, es complicado.

Con un "regalo de dignidad" derramé muchas lágrimas, por el motivo que me empujó a escibirla. Hoy, todavía se me sigue haciendo un nudo en la garganta cuando la vuelvo a leer.
Con esta carta sigo teniendo la impresión de que han quedado cosas dentro del tintero, y que se va llenando cada día que pasa. Pero, llegado un momento decididí que no debían salir de ahí más cosas, porque ya no ayudan sino que perjudican.
Un placer, de verdad, tu compañía en el Enterprise.

FRAC dijo...

He visto perros verdes, sapos azules y gusanos anaranjados pasear por esta bendita blogosfera que nos convierte a todos en mariposas multicolor. Y ya sabes, pequeñas e inquietas (serán curiosas también?), las mariposas aletean aquí y provocan un tornado allí.

Bye