13 ago. 2009

Lluvia de Estrellas




Cuando planto una grano de maíz sé que de él saldrá una planta cuya imagen está forzada en mi mente. Una vez se ha desarrollado la planta, que me supera en altura, la observo detenidamente y curiosamente encuentro que difiere de otras de la misma especie.

Inevitablemente pienso en la semilla de la que ha brotado y, dicho sea de paso me invade un poderoso sentimiento de asombro por el proceso que califico interiormente como “mágico”, al observar el “milagro” me digo: ¡aquel pequeño grano guardaba toda esta información!

Anoche vi la lluvia de estrellas.

Los sueños me hacen mirar hacia el futuro, mientras los sentimientos me vuelven hacia el pasado. Recuerdo los libros que he leído este invierno y los percibo como semillas que han germinado en la tierra de mi frente: guardo un sentimiento indescriptible, un tanto melancólico, a veces -me atrevería a decir-, casi doloroso.

¿Vacaciones? El entusiasmo es una fuente de energía ilimitada que me aleja de las fronteras temporales. Soy un pequeño ser en un mundo agitado que siente lo que está haciendo como por vez primera. También soy futuro en un tranquilo mundo donde cada cosa que se vive es un descubrimiento.



Imagen: Google

10 comentarios:

leo dijo...

Entre el pasado y el futuro sucede esa lluvia de estrellas.
Qué palabras más hermosas, Hipatia, tan humanas.
Ojalá se cumplan todos los deseos que le habrás pedido a las Perseidas. (¿O eran las Nereidas? siempre me lío)

Carz dijo...

Mi querida paisana...
Bueno, como tienes moderación de comentarios, si lo que digo te parece inapropiado puedes censurarlo.. yo estaré de acuerdo (siempre he confiado en tu buen criterio).

Me hubiera gustado leerte que lo que te provoca un sentimiento indescriptible son los besos que has/"te han" dado, la inmersión en otra consciencia, el temor del rechazo, la embriaguez de la complicidad... en fin, todo eso que ocultas bajo tu manto de estoicismo ribeteado de deslumbramiento por el saber.

Y ahí sigues, hermoso faro en peligro de extinción.

Un beso.

Hipatia dijo...

Hola querido paisano:

La arquitectura interna del espíritu parece estar hecha de amor y odio, de bondad y maldad, de angustias e inquietudes, desgracia y felicidad... ¡pasiones! al fin y al cabo.
Un disfraz de filósofo -o de amor- no oculta la preocupación por las cosas del espíritu; pienso que es honesto elaborar argumentos que se inspiran en los acontecimientos cotidianos para explicarse a uno mismo, pues, en cada instante que vivimos, aflora la misma lucha por la supervivencia.

Un cálido abrazo, Carz.

(Cierto, el Cuerpo de Fareros se declaró "a extinguir" en el 92...)

Hipatia dijo...

Querida Leo:
Entre tus matemáticas y tus letras sí que hay una lluvia de estrellas.
Un beso grande.

LUNA dijo...

Todo lo que se ve y se puede explicar es ciencia.
Lo que se ve y no se puede explicar es magia-
Pocas cosas quedan hoy dia que sean magia...pero hay veces que nos reconforta pensar que lo que está sucediendo es magia.

La ciencia nos dá seguridad, la magia nos hace soñar...
Y soñar es algo maravilloso, que mantiene despiertos nuestros sentimientos- Soñar también es vivir.
Un besito

Goathemala dijo...

Al raso pasé la noche viendo estrellas. Hasta que me venció el sueño apenas vi una decena. Mereció la pena ver el cielo estrellado desde la campiña jienense.

Me identifico de pleno con el último párrafo. Mi curiosidad acorta las vacaciones, las bebe tan deprisa, que dentro de poco me sentiré "plenamente insatisfecho".

Un abrazo.

Mateo Bellido Rojas dijo...

Hola, Hipatia.
Los calores de este verano me tienen casi aletargado. La lluvía de estrellas no la vi este año, debí hacerlo y desear algo hermoso para mi cumpleaños.
Me recordaste un libro de M.A. Asturias:"Hombres de maíz", un libro mágico.
Tienes una bonita forma de relación con los libros. Me atrevería a decir casi humana. No es extraño, detrás de ellos siempre hay personas extraordinarias. ¿Qué has leído interesante de ficción? Yo te recomiendo "Espejos" de E. Galeano -tengo algo de él en mi último post.
Un caluroso abrazo de verano

Rubentxo dijo...

Preciosa entrada, Hipatia.
Estuve toda la madrugada viendo la lluvia de estrellas con una amiga muy especial y fue una noche maravillosa. Sólo pararse de vez en cuando a mirar el cielo nos recuerda lo insignificantes que somos, lo poco que sabemos y la incertidumbre que gobierna todo.
Un beso.

Ana Tapadas dijo...

Que texto maravilhoso, querida Hipatia!Tanta sensibilidade.
Acredito que noutra galáxia, se tivéssemos existido próximas no tempo e no espaço, teriamos sido grandes amigas
beijinho

Scar dijo...

Hello Hipatia!
Las estrellas... hermosas luces, espero que los desdeos que pedimos fueran tan hermosos como ellas.
Bonitas palabras las tuyas.

Suerte!