Hoy he leído un artículo escrito por Ione Belarra en El Diario, y me ha aburrido, o mejor, me ha cansado. Porque atribuirse todos los méritos es borrar el "arbusto evolutivo" de la política para presentar una línea recta que siempre conduce al propio partido.
Sobre Sumar, creo que el artículo les trata injustamente. Su estrategia de acumulación gradual de avances, menos visible y más negociada, puede ser menos épica narrativamente pero no necesariamente menos eficaz. El problema de Podemos con ese enfoque es que no genera el relato heroico que necesitan para movilizar a su base.
Hace unos días hablaba con una seguidora vuestra sobre la dimensión casi religiosa del podemismo: de un mártir, del salvador, del enemigo omnipresente... es una narración muy efectiva para cohesionar una tribu política; pero el precio es enorme: polariza, agota y aburre. Y acaba usando los mismos marcos que la derecha para atacar a un gobierno que, con sus fallos, sigue siendo bastante más progresista que cualquier alternativa realista.
Pienso, Ione, que la cultura debería estar más presente en la política. Al fin y al cabo somos seres culturales por naturaleza y culturizados por necesidad; o sea, que estamos "cargados" con un paquete cultural concreto.
Así que, si la cultura es el primer eslabón civilizador, entonces la política debería ser su servidora, no su manipuladora. Un político que comprende esto actúa con una perspectiva que trasciende el ciclo electoral. Sabe que su labor es transmitir un legado, no inventarlo.
Apunta esto, Ione: los partidos que priorizan la supervivencia inmediata sobre la coherencia cultural, pueden ganar algunas batallas pero pierden otra guerra, la civilizadora. Y es que, cuando la tormenta amaina, la sociedad sólo recuerda -si no hay olvido- quiénes actuaron con principios y quiénes con oportunismo.
Te entiendo, Ione; trabajas muchísimo, como todos los nuevos partidos, excepto uno.
Conste que esto no va sólo por ti, Ione.
Verás, la pedagogía política es necesaria pero insuficiente, pues los discursos fundamentados (como hacía el bueno de Anguita), las lecciones de historia (como hicieron Pablo e Irene en el primer momento) , los análisis lógicos (como los de Errejón)... son las "palabras sensatas" necesarias en un momento concreto, pero susceptibles de quedar dormidas, porque su validez no está en su efecto inmediato sino en su disponibilidad futura.
No tuvisteis en cuenta en futuro. Ellos, con toda la ilusión puesta en el Podemos de primera hora, habían vuelto a elevar el nivel intelectual de la política española. Consiguieron entusiasmar. Pero sólo fue un chispazo que se apagó muy pronto, no perduró. Os faltó sembrar comprensión, para recoger sus frutos en el futuro.
Como imagino que sabes, Ione, el oportunismo político sigue siendo una estrategia de corto plazo. Quien solo ofrece respuestas para el problema inmediato, sin sembrar comprensión profunda, construye sobre arena.
Cuando la tormenta -la lucidez- llegue, los seguidores (da igual quiénes) no tendrán un circuito mental preparado para procesar la experiencia.
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