España.
Mi pobre España.
No es un caso genérico de democracia bajo presión.
Es un laboratorio donde tres ejes -miedo como tecnología política, censura con buena conciencia y disfraz de patriotismo- funcionan simultáneamente y se retroalimentan, con una particularidad que no tiene ningún otro país europeo occidental: la transición no liquidó el franquismo, lo administró.
Lo que queda no es solo una derecha con reflejos autoritarios -eso lo hay en todas partes— sino una arquitectura institucional que nunca fue purgada y que sabe exactamente qué palancas tocar.
#palestinalibreysoberana
#DerechosHumanos
#HaciaLasEstrellas
Imagen: uso libre
No hay comentarios:
Publicar un comentario