"Los ojos abiertos".
"Las velas desplegadas".
Unos de los mejores episodios, y más filosóficos, de toda la serie Star Trek, donde, precisamente, se trata el tema de la comunicación, el lenguaje y la comprensión entre las mentes distintas de dos seres de diferentes planetas: El Capitán Picard y el Capitán Tamarian Dathon no pueden comunicarse con palabras; sólo pueden hacerlo con metáforas, a través de historias compartidas.
Y al final, cuando el entendimiento llega, es porque han vivido juntos la metáfora. Tras superar esta adversidad se hicieron amigos, lo que convierte la frase -Darmok y Jalad en Tanagra- en un símbolo de cooperación, entendimiento mutuo y amistad forjada en la dificultad compartida.
Dathon utiliza esta frase para intentar comunicar su deseo de que el Capitán Picard y él se enfrenten juntos a un peligro en un planeta, recreando para ello un evento histórico cuyo significado acaba comprendiendo Picard al relacionarlo con la Epopya de Gilgamesh, un mito terrestre que refleja una historia similar. Dathon muere; y los Tamarianos adoptan una nueva frase en su lenguaje: "Picard y Dathon en El-Adrel", que simboliza el éxito del primer contacto entre ambas culturas.
El significado clave es la cooperación bajo presión, y la amistad nacida del conflicto común. En el episodio actúa como un código para forzar una experiencia compartida que trascienda el lenguaje.
Curiosamente ha tenido relevancia cultural, pues la frase se ha convertido en un símbolo de comunicación intercultural que se analiza en contextos académicos, empresariales y filosóficos por su representación del poder de las historias compartidas. Por ejemplo, en lingüística computacional, psicología de la educación y estudios de comunicación intercultural.
#palestinalibreysoberana
#NoALaGuerra
#8M
No hay comentarios:
Publicar un comentario