25 oct. 2009

Si la cosa funciona

He visto la última de Woody Allen -tres veces- y en todas las ocasiones he salido entusiasmada. De este director sólo me gusta su cine de madurez, el de los últimos años. En “Si la cosa funciona” me encuentro al fin con un Allen que me convence porque coincide conmigo: su historia también es la mía. Me parece su mejor película; es demoledora, brillante, ¡genial!
A la salida capté al vuelo algún comentario sobre el filme: desfasado y superado.
Me quedé pensando en lo del “desfase”, más bien refunfuñando. Al llegar a casa hice lo que el protagonista del libro que estoy leyendo, usar el diccionario: “superar”, vencer, exceder.
Desde luego, cuando son las palabras las que se apoderan habría que volver a pensarlas, o definirlas de nuevo por lo que puedan esconder. Después concluí lo de siempre, que es imposible que las prendas del mundo nos queden como un guante a todos a la vez. La plasticidad de estar viva hizo el resto: el guión de “Si la cosa funciona”, escrito en los años setenta, tiene un trasfondo existencial que me resulta clásico e insuperable: nuestra pequeñez, nuestra debilidad y nuestra capacidad de comprensión. Somos seres desamparados, cada cual en su vía de extinción.
La película no me ha dejado indiferente. Le pone a uno al corriente de sí mismo y frente al universo: una situación que no cambia. A su modo o como puede, cada uno introduce y protagoniza una historia en la extraviada Patrulla humana. De aquí el desbarajuste; somos improvisadores de nosotros mismos. Nuestra existencia ha sido arrojada al regazo del azar, desde donde la vida nos sale al paso salpicando el camino con verdades y errores, con casualidades y dudas.
Woody Allen ordeña la realidad, bien recurriendo a la física, bien desde el interior de las sorpresas, para descifrar los asuntos más comunes que nos tocan. Y cuando la felicidad es mordida por la lucidez se hace preciso ceder al consuelo de la amistad, la tierra mejor abonada para dejarse caer. Sobre la marcha, “intenta atrapar todo el amor posible”, dice; “y.... si la cosa funciona...”

15 oct. 2009

ÍTACA




Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje. 
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
 Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.



Fotografía: Capa de la Tierra. Google Imágenes

7 oct. 2009

LA CIENCIA EN ESPAÑA NO NECESITA TIJERAS

De los motivos que me impulsan a participar en la iniciativa promovida por Javi Peláez, dos de ellos son muy personales: uno es que no quiero ver a mi hija, todavía en el segundo año de universidad, cómo se desanima en su proyecto como futura investigadora; no quiero que piense que EN ESPAÑA LA CIENCIA NO TIENE FUTURO, porque involucra su futuro; así que no deseo para ella el desánimo ni la desilusión. El otro motivo está relacionado con la SALUD.

Creé este blog hace años como una nave estelar con la intención de humanear con otra perspectiva por las salas de sus páginas. Los amigos que la visitan me permiten participar de la diversidad de ideas, pues vierten aquí múltiples opiniones, que lucen como estrellas, y me hacen sentir más hecha, más humana.
No son pocos los guiños que, con mis limitaciones, hago a la ciencia desde aquí. Digamos que la Ciencia, en todos los campos del saber humano, es otra niña en mi vida a la que mimo y cuido como si fuera mía, porque, gracias a ella, a la Ciencia, cada día también me siento más humana.

La ciencia afecta positivamente al desenvolvimiento de nuestro pensamiento y contribuye al conocimiento del mundo que nos rodea. Y si por un lado las creencias incuestionables empuñan el hacha, por otro se aplica la tijera, y a esto le sumamos las dificultades que no están en manos de unos y otros porque dependen de nuestras limitaciones, ¿dónde nos quedamos?

El científico descubre y crea. Tomando la voz de Gary Zukav: “la distinción entre científicos, poetas, pintores y los escritores no está del todo clara, y es muy posible que sean todos miembros de una misma familia de seres humanos, cuyo don natural es tomar las cosas que llamamos lugares comunes y re-presentárnoslas de manera que logren que se expandan los límites que nos hemos impuesto”.
Por lo tanto, cerrar puertas a la ciencia es cerrarlas al ingenio, al desarrollo humano. La ciencia nos hace más inteligentes, más críticos, más humanos. Su buen uso permite que nos instalemos en este mundo con cierto confort; y, ¿por qué no?, con orgullo: es el logro más destacado, el más útil, porque INTENTA EXPLICAR, porque OFRECE SOLUCIONES ante necesidades y problemas. La ciencia es un fruto extraordinario, el más grande que ha dado el árbol humano. Por todo esto, y más cosas que no se me ocurren ahora mismo, pienso que es EL MÁS ÚTIL DE LOS INVENTOS HUMANOS.

FRENAR EL PROGRESO DE LA CIENCIA es encarcelar el futuro, supone una mutilación que reduce el desarrollo y CIERRA EL ACCESO A MEJORES POSIBILIDADES.
En fin, un país que no dedica recursos suficientes a la investigación científica no sólo se perjudica a sí mismo sino a todos los demás, porque LA CIENCIA TIENE ALCANCE UNIVERSAL.

Deseo que la investigación en España se desarrolle LIBREMENTE, ajena a los adoctrinamientos, sin trampas competitivas, SIN TACAÑERÍAS NI ARBITRARIOS MEDIOCRES APAÑOS POLÍTICOS.
Por lo tanto, me opongo a toda clase de recortes que afecten a la investigación científica en España, porque LA CIENCIA EN ESPAÑA NO NECESITA TIJERAS.



4 oct. 2009

REUNIÓN EN LA ALDEA


Iniciativa de

La Aldea Irreductible


LA CIENCIA ESPAÑOLA NO NECESITA TIJERAS







Próximo estreno


EL DÍA 7 DE OCTUBRE


en un montón de blogs


;)