29 mar. 2009

El Cómplice


" Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.

Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.

Mi alimento es todas las cosas.

El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.

Debo justificar lo que me hiere.
Soy el poeta. "


J.L.Borges


Fotografía: Web

17 mar. 2009

El Ser más Libre de Todos



No sé de qué me maravillo. Cada año ocurre lo mismo. ¿Será por falta de memoria o es que la naturaleza nos prepara para que cada primavera nos vuelva a sorprender con su extraordinaria belleza?
Regresaba hoy de la ciudad cuando he sentido el contagio. Una yegua haciendo su vida junto a su vigoroso potro recién nacido. Canelas y frisonas, también con sus terneros, vagando cabizbajas, olisqueando el suelo.
A mi lado, alguien ha puntualizado con asombro: “esta gente se come suelo”.
Definitivamente, es contagioso. Las praderas resplandecen y deslumbran, tras semanas ¡meses! de tempestades.
Vivimos del suelo. El sol está regando luz desde hace días y se derrama como si fuera joven.
La llegada a casa no ha sido peor; las voces de la finca se me han resumido en el interior con trinos hechiceros que no han cesado. Y en los sentidos me han dolido las yemas a punto de reventar, mientras el mar y el cielo, limando diferencias y entre suspiros, han acabado fundidos. Ni un rastro de blanco surcando el horizonte.
No me he decidido por... ¡hacia dónde mirar! Todo me encanta. Y no sé por qué me sorprendo.
La primavera, con sus explosiones anuales, es generosa, deja todas las luces encendidas.
Una más de las leyes -me digo- a las que estamos sometidos sin remedio. La naturaleza es el más primitivo de los seres. El más libre de todos.
Las horas han pasado envolviendo los sonidos con cuidado, como si fueran niños prematuros.
La luz pesa. El día se ha consumido así mismo, como cada día.
Antes de dormir -es una costumbre- he abierto un libro nuevo por una página al azar:

“una ley de la naturaleza es más una prohibición que una obligación”.

La frase encaja. De ahí la astenia. Y la alegría.
Ahora escribo desde lo más profundo y plácido del sueño.

La fotografía es mía, de casa.
(La cita es de Jorge Wagensberg, de su libro La rebelión de las formas, o cómo perseverar cuando la incertudumbre aprieta. Metatemas)

9 mar. 2009

Lulin


Cometa Lulin

La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.


Lucio Anneo Séneca


1 mar. 2009

La Vida y sus Nichos.


En 1983, en la casa de Konrad Lorentz, tuvo lugar una reunión moderada por Franz Kreuzer en la que conversaron dos amigos de infancia y adolescencia: Karl Popper y Konrad Lorentz.
El resultado de esta reunión fue un librito titulado "El Porvenir está Abierto", cuya primera parte quedó plasmada con el título "Conversación al Amor de la Lumbre".
La conversación giró en torno a la vida como aventura, el aprendizaje a través de la aventura y la investigación, lenguaje e intelecto o el pensamiento y la existencia, todo ello expuesto bajo los puntos de vista de dos hombres, con especialidades distintas, cuyas opiniones matizan con claridad, elegancia y sencillez.

Traigo un fragmento de la Conversación bajo el tema "Nichos no encontrados, sino inventados", que es uno de mis favoritos.

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Popper: (...) desde el principio, probablemente gracias a la selección darwinista, la vida busca un mundo mejor. Tú Konrad hablas de nichos ecológicos. Esta es una de mis expresiones favoritas. Si no te importa, sólo en un aspecto me parece criticable tu aserto: hablas de nichos ecológicos "ocupados". Al oírte, parece que esos nichos ecológicos existieran ya de antemano. Y no es así. Los nichos ecológicos son inventados por la vida.
Lorenz: Completamente de acuerdo.
Popper: Cualquier cosa puede existir de antemano. Pero un nicho ecológico existe sólo por obra y gracia de la vida. La vida espera, la vida actúa, como si tuviera la esperanza de encontrar un mundo mejor, de encontrar mejores nichos ecológicos. Plantas y animales están dispuestos a emprender la aventura de encontrar un nicho ecológico nuevo. Y los que toman semejante iniciativa logran, a través de la selección, alcanzar un nivel superior.
Lorentz: Exacto.
Popper: los seres sin iniciativa, sin curiosidad, sin fantasía, se ven obligados a luchar por unos nichos ecológicos ya ocupados; por el contrario, aquellos que están dotados de iniciativa tienen a su disposición unos nichos ecológicos recién inventados. Y lo más interesante es que los nichos ecológicos son construidos desde un principio por los seres vivos. Por otra parte, me gustaría hacer un pequeño comentario al respecto: a mi juicio, se habla demasiado de "alienación". Yo diría que es la propia vida la que constantemente busca la alienación, la que constantemente está alejándose de su nicho ecológico natural al lanzarse a la aventura de meterse en un nicho ajeno. Cuando el gen desnudo inventa una membrana o cuando nosotros nos ponemos un abrigo, asistimos a un fenómeno de alienación respecto a lo que es la desnudez. Hablar de alienación lo considero peligroso y ridículo. Se trata de una aventura de la vida, que se enfrenta a circunstancias nuevas y extrañas que ella misma se encarga de buscar. Y ello desempeña un papel fundamental en la evolución hacia un estadio superior. No es que aclare por completo la evolución hacia ese estado superior, pero desempeña un papel decisivo.
Kreuzer: Y según ha dicho usted, profesor Lorenz, no hay nada más absurdo que la frase de Ben Akiba: "Todo ha existido ya".
Lorenz: Sí. Yo digo, en cambio: "Nada ha existido ya".
Popper: completamente de acuerdo.
Lorenz: ¡Hombre, al fin y al cabo hallo un puerto de claridad! Me refiero a la idea de que, quien se arriesga a salir del nivel de adaptación, alcanza un nivel superior, en caso de tener éxito. Y lo que saco yo de esta conversación es una idea, realmente nueva, que me parece además interesantísima. Me viene a la cabeza, a modo de ejemplo, la manera en que pueden superarse las hendiduras de las rocas marinas. Es muy fácil concebir un animal que sepa salir adelante en medio de estas grietas. Las estrellas de mar, sin ir más lejos, están capacitadas para ello, y también los caracoles. Por otra parte es fácil concebir un animal capaz de nadar muy deprisa, se me ocurre por ejemplo los quetognatos Sagitta. Pero si buscamos un animal capaz de salir adelante entre las grietas, o mejor aún, que se las aprenda de memoria, pero que además sepa nadar deprisa, hemos de pasar a los peces de los arrecifes coralinos más inteligentes: se necesita un nivel superior para superar como es debido el problema de las hendiduras de las rocas. Pues bien, estoy de acuerdo contigo en que evidentemente todo ser vivo se construye su propia nicho ecológico, y lo hace eligiéndolo entre varios posibles. Y eso de que los amantes del riesgo logran ascender un peldaño coincide exactamente con mi sensación de que todo ser vivo debe inventar algo nuevo, afrontar un riesgo, y que ese riesgo será mayor cuanto más arriba quiera llegar.
Popper: por eso protestaba yo antes contra lo de la "seguridad".
Lorenz: y con toda razón.

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La segunda parte del libro está dedicada a una ponencia que leyó Popper en el simposio de Viena en 1986 con motivo de su ochenta aniversario.
Dejo aquí la reseña de un libro interesante y revelador. Muy nutritivo a mi modo de ver.
Título: "El Porvenir está Abierto", Metatemas, Libros para pensar la Ciencia, de la colección dirigida por Jorge Wagensberg.